jueves, 25 de octubre de 2012

Unos días de verano



Unos días de verano

Tres meses de verano...muchas cosas por hacer, y también mucho tiempo para disfrutar, si tienes que estudiar tendrás lo pasarás muy mal, y te acordarás de los momentos en el instituto en los que pasabas de escuchar al profesor y te ponías a hablar con los compañeros para preparar cosas que hacer en verano, cosas que nunca llegarías a realizar...

Mi verano no ha sido como otro cualquiera, pues todos los veranos anteriores me los he pasado estudiando asignaturas pendientes de septiembre. Pero esta vez no, esta vez podía pasarlo bien dado que había trabajado durante el periodo escolar y he tenido momentos para pensar, aclarar cosas y cómo no, pasarlo bien.

Empezó el día 22 con la entrega de notas, un alivio, no me había quedado ninguna y, con una cara de felicidad, abandoné el instituto pensando en que nunca llegaría septiembre...
A principios de verano se me planteo la idea de apuntarme al gimnasio local para ponerme un poco en forma, y echar las mañanas haciendo algo que me entretuviera a la vez que era algo bueno para mí. Lo compaginaba con las escapadas a la piscina, y los ensayos con la banda de música.

Al yo tener un año mas, pensaba que tenía que recogerme mas tarde o al menos eso pensaba yo, dado que me recogía a las 00:30 y a las 1:00 los viernes y sábados.

Pero no me importaba, lo importante era que estábamos de vacaciones y había que pasárselo bien, cayó algún perolete con los amigos para disfrutar de buena música, ambiente y buena comida en la barbacoa.

Casi todas las conversaciones de las noches de verano acababan en las típicas anécdotas sobre el instituto: bromas, profesores... y yo pensába, ¿Porqué hablan sobre el instituto cuando antes no queríamos hablar sobre él?

Ya a medidos de agosto fui de vacaciones con mis padres y mi pareja a Benalmádena cuatro días, poco para mi gusto pero bueno algo es algo y no ahí porque quejarse.

Ya al volver de vacaciones todos los amigos no paraban de hablar sobre los agobiados que estaban, porque los examenes ya estaban a la vuelta de la esquina, yo no estaba preocupado y me volvía a sentir bien al saber que no tenía que ir al instituto a examinarme.

Días después de los examenes nos fuimos enterando uno a uno quienes eran los que repetían y pasaban de curso, con tristeza había que dejar a amigos y compañeros atrás, pero mi cabeza ahora solo pensaba en la feria, la tan ansiada feria, cada año mas austera debido a la crisis, con un día menos pero al pueblo no le importo...


Esos cuatro días se pasaron volando, y nuestras ganas de feria se veían desvanecidas con el olor a pólvora del domingo día 16 de septiembre a las 00:00 de la noche...Empezaba un nuevo curso...un nuevo reto...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aquí puedes hacer tus comentarios sobre las historias que leas, a los libros que recomendemos o a los artículos que publiquemos. Tienes que ser respetuoso y cuidar tu ortografía. Ánimo, nos interesa tu opinión.