Unos
días de verano
Tres
meses de verano...muchas cosas por hacer, y también mucho tiempo
para disfrutar, si tienes que estudiar tendrás lo pasarás muy mal,
y te acordarás de los momentos en el instituto en los que pasabas de
escuchar al profesor y te ponías a hablar con los compañeros para
preparar cosas que hacer en verano, cosas que nunca llegarías a
realizar...
Mi
verano no ha sido como otro cualquiera, pues todos los veranos
anteriores me los he pasado estudiando asignaturas pendientes de
septiembre. Pero esta vez no, esta vez podía pasarlo bien dado que
había trabajado durante el periodo escolar y he tenido momentos para
pensar, aclarar cosas y cómo no, pasarlo bien.
Empezó
el día 22 con la entrega de notas, un alivio, no me había quedado
ninguna y, con una cara de felicidad, abandoné el instituto pensando
en que nunca llegaría septiembre...
A
principios de verano se me planteo la idea de apuntarme al gimnasio
local para ponerme un poco en forma, y echar las mañanas haciendo
algo que me entretuviera a la vez que era algo bueno para mí. Lo
compaginaba con las escapadas a la piscina, y los ensayos con la
banda de música.
Al
yo tener un año mas, pensaba que tenía que recogerme mas tarde o al
menos eso pensaba yo, dado que me recogía a las 00:30 y a las 1:00
los viernes y sábados.
Pero
no me importaba, lo importante era que estábamos de vacaciones y
había que pasárselo bien, cayó algún perolete con los amigos para
disfrutar de buena música, ambiente y buena comida en la barbacoa.
Casi
todas las conversaciones de las noches de verano acababan en las
típicas anécdotas sobre el instituto: bromas, profesores... y yo
pensába, ¿Porqué hablan sobre el instituto cuando antes no
queríamos hablar sobre él?
Ya
a medidos de agosto fui de vacaciones con mis padres y mi pareja a
Benalmádena cuatro días, poco para mi gusto pero bueno algo es algo
y no ahí porque quejarse.
Ya
al volver de vacaciones todos los amigos no paraban de hablar sobre
los agobiados que estaban, porque los examenes ya estaban a la
vuelta de la esquina, yo no estaba preocupado y me volvía a sentir
bien al saber que no tenía que ir al instituto a examinarme.
Días
después de los examenes nos fuimos enterando uno a uno quienes eran
los que repetían y pasaban de curso, con tristeza había que dejar a
amigos y compañeros atrás, pero mi cabeza ahora solo pensaba en la
feria, la tan ansiada feria, cada año mas austera debido a la
crisis, con un día menos pero al pueblo no le importo...
Esos
cuatro días se pasaron volando, y nuestras ganas de feria se veían
desvanecidas con el olor a pólvora del domingo día 16 de septiembre
a las 00:00 de la noche...Empezaba un nuevo curso...un nuevo reto...
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