
Había una vez dos hermanos, uno era bueno y otro malo. El bueno tenía trabajo y su jefe estaba muy contento, porque era bueno y trabajador. Un día, cuando se acercaba la feria del pueblo, el jefe le preguntó:-¿ Qué quieres para regalo?y él contestó- Una jaquita de siete colores. Su hermano no resistía su felicidad. Un día su hermano fue a hablar con su jefe y le dijo que su hermano era capaz de convertir el río en un jardín frondoso. El jefe le pidió al muchacho que lo hiciera. Él se puso muy triste porque no podía hacer semejante cosa. La jaquita vio que su dueño estaba triste y le dijo:-Coge tres cañas y montado sobre mí galopa por el río. Así lo hizo y cuando volvieron el río estaba convertido en un hermoso jardín. El hermano envidioso le dijo al jefe que su hermano podía echarse una sartén de aceite caliente y no quemarse. La jaquita le dijo al hermano bueno:-corta siete ramas y golpéame. Con mi sudor cubre tu cuerpo y no te quemarás. Así lo hizo y no se quemó. El hermano envidioso se echó la sartén y se quemó. Entonces desde ese día el hermano bueno vivió más tranquilo.
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