
Era una vez un niño llamado Lucas, que tenía 13 años. Estaba perdido en las calles de Venecia, porque su padre se casó con una mujer más joven y que tenía 3 hijas y un día la mujer le dijo a Lucas que no había pan para todos y que se tenía que ir. Ágata que así se llamaba la madrastra, lo llevó a Venecia y le dijo que cuando se pasaran dos semanas volvía a ver cómo le había ido. Lucas fue llamando casa por casa para ver si tenían trabajo para él, pero todos le decían que no y se reían de él. Pero una vez de las que llamó salió un hombre y le dijo que él cuando pequeño también llamó a las puertas y le dijo que no tenía sitio para él pero que le iba a dar comida y proviciones, y que si le pasaba algo que fuese. Enun cruce se encontro con una mujer que le dijo: ¿ qué buscas? y Lucas le dijo que buscaba trabajo, un techo y comida. La mujer le dijo que trabajaba con un señor y respondió Lucas ¿tiene dinero? - No, él es más pobre que tú y que todos nosotros y no se tiene ni a sí mismo. La mujer le dijo que si tenía donde dormir y le contestó que no, entonces la mujer le dijo que si quería un lugar donde pasar la noche que la siguiera. Y el niño la siguió. Allí no había nadie. Lucas se sintió engañado,porque ella le dijo que trabajaba para un señor y allí no había nadie. La mujer había matado al señor y el señor se le presentaba por las noches. El niño un día por la noche se fue a casa del hombre que le había ayudado para ver si podía quedarse allí. Al día siguiente fue a la plaza.Esperó un rato y Ágata no llego. Lucas volvió a la casa del hombre, el hombre le dijo que se quedase. Al mes siguiente Ágata llegó a casa del hombre y le dijo: ¿está Lucas aquí? y el hombre contesto:``sí´´, salió Lucas y le dijo que la perdonara por haberlo echado de la casa y que volviera. Entonces Lucas volvió a su casa y fueron felices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aquí puedes hacer tus comentarios sobre las historias que leas, a los libros que recomendemos o a los artículos que publiquemos. Tienes que ser respetuoso y cuidar tu ortografía. Ánimo, nos interesa tu opinión.