Ya sabes que el NARRADOR INTERNO no nos cuenta la historia desde fuera, sino que forma parte de ella, como un personaje más. Por tanto, hay cuatro tipos diferentes de narrador interno:
1.- PROTAGONISTA: desempeña el papel fundamental en la acción.
2.- PERSONAJE SECUNDARIO: tiene menos importancia en la acción que el protagonista.
3.- TESTIGO: su participación en la historia es escasa o nula, pero aún así forma parte de ella, está allí cuando ésta tiene lugar.
4.- MÚLTIPLE: varios personajes cuentan desde su punto de vista una misma historia.
Lee tu actividad de las dos semanas anteriores. Cuéntala desde los puntos de vista de un narrador múltiple. Ahora puedes dar otro tipo de información que antes no dabas, ¿verdad?
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ResponderEliminarLES
ResponderEliminarResplandecía el sol, por lo que decidí dirigirme hacia el más siniestro lugar. Donde es imposible dormitar ni tan sólo una mísera milésima. Por añadidura, diría que se conoce como "El bosque Ogropolis".
Ya estaba listo por lo que comencé mi viaje. No era muy raro. Otros días he echo otras cosas más trepidantes .Aunque eso es otra historia.
Allí, por lo que es esperado, no se veía mucho. Pero mis ojos se acostumbraron pronto. No tardé en descubrir a mi amigo Lis. Se encontraba tras un árbol, pero su figura regordeta sobresalía .Como siempre, tan cotilla. No le hice caso hasta que oí unos gritos y sollozos provenientes de él.
Cuando llegué, parecía muy atemorizado. Estaba rodeado de hambrientos y aterradores cánidos.
No sabía lo que hacer así que les arrojé mi merienda sin pensarlo. Los lobos se fueron como si fuese la única comida que vieran en una semana.
Lis se disculpó y acto seguido nos fuimos corriendo para nuestras casas al ver la ora.
LIS
Como otro día cualquiera, me impulsé a ver lo que hacía hoy mi compañero Lis. Salí de mi casa sin que nadie me viera y me lo encontré frente a su casa. No me importaba el sitio dónde iba.
Cuando se paró delante de unos inmensos árboles, me dije para mis adentros "Ya me voy para mi casa". Miré para atrás y me tuve que aguantar. No reconocía el camino.
Tras un rato andando, Les le dio por mirar para atrás. Por surte, había un árbol a mi derecha y me escondí.
Al rato, unos llantos y unos gritos me sobresaltaron. Era mi amigo, que se encontraba envuelto de unos malvados lobos. Yo, como un verdadero héroe, sacrifiqué mi única comida de la tarde por él. A esos perros no le bastó, y antes de que se dieran cuenta, me abalancé y le azoté con un palo. Les me dio las gracias y me ofreció dinero aunque no se lo acepté. Y como estaba cansado le llevé en brazos
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ResponderEliminarLAFE, LA ELFA
ResponderEliminar-¡Por fin llegamos!-dije estirazándome.
Habíamos llegado yo y mi fiel acompañante a las ruinas de Hitsurattai, en plena montaña de las pesadillas. Era denoche y hacía frío, pero me alivió la débil luz de la luna que se fundía en el paisaje sombrío.Sentí un escalorío que me recorrió la espalda y una pequeña porción de la cara. De repente giré la cabeza hacia atrás. No, no había nada en los matorrales. Aún así, no me fiaba. Allí atrás podrí haber algún monstruo rabioso, algún feroz animal o algo por el estilo. Le pregunté a Briti, pero me confesó que no había oído nada.
Seguí mi camino entre las ruinas en busca de alguna pista sobre la Secta del Demonio. Oí de nuevo aquel misterioso ruido y decidí, sin pensármelo, sacar mi arco con el que había ganado tantas batallas. Giré de nuevo la cabeza y apunté hacia otros matorrales. Tampoco había nadie. Retiré mi arco, pensando que no era la mejor forma de saber si había alguien allí. Entonces alcé los brazos y dí un sordo chasquido al aire. Seguidamente apareció una brillante luz y una luminosa cuerda se introdujo en los espinosos matorrales. No tardó mucho hasta que volvió la cuerda a mí con una mujer humana. Por su aspecto pude deducir que era campesina. Me dijo que tenía un problema y que si por favor le podía ayudar. Su problema consistía en que su pequeño hijo estaba prisionero en la cueva de un feroz minotauro. Pese a todo el riesgo que corría, acepté con un movimiento en la cabeza de asentimiento y una feliz sonrisa. No pasó mucho tiempo hasta que llegamos a la cueva indicada. Entramos, muy decididos. La oscuridad iba venciendo a la luz en una guerra que sólo podíamos imaginar los presentes allí: yo y Brigui. Escuché al rato de adentrarnos en la cueva unos pasos de seres que no parecían de personas, sino bestias. Guiré la vista y Brigui también. ¡Eran lobos! Estaba a punto de sacar mi arco a combate cuando Brigui me lo impidió con un gesto valiente.
¡Vete! ¡salva al niño! ¡yo me quedaré aquí!-gritó hundiendo su espada de acero en la carne de uno de los lobos. Yo acepté, confiando en que Brigui les iba a vencer.
Corrí todo lo que pude, pues cada segundo que transcurría podía ser mortal para el pequeño. Traspasé un pasillo en el que su final aguardaba a aquella bestia. El minotauro se veía avanzar dentro de aquella especie de cuarto en la roca. Entré y pillé a la bestia acercándose peligrosamente al niño, que estaba acurrucándose en una humilde esquina. El niño me observó unos instantes y sonrió.
-No temas chico, yo te salvaré-dije con una voz suave.
El minotauro, con una furia inexplicable, me intentó atacar dándome un mazazo. Yo lo esquivé dando un salto y éste hizo un agujero tremendo en el suelo. En el aire me impulsé en una de las paredes y me lancé hacia la bestia. A continuación le dí una patada y éste salió disparado hacia atrás, cayendo al suelo. En el aire todavía, cogí el arco y una flecha y se la lancé. El monstruo dio un fuerte manotazo al aire y sus enormes brazos rompieron la flecha.
-Maldición-dije casi en un susurro.
ResponderEliminarDe repente el suelo tembló y yo salté sin saber qué me esperaría. Un monstruo grande con forma de tubo apareció y me tragó entera. Dentro aparecieron unos viscosos tentáculos que me intentaron agarrar para hundirme en el lugar en el que habían salido. Luchando desesperadamente contra el monstruo, conseguí realizar un hechizo que consistía en que del suelo aparecían unas espinas gigantes de rosas que pincharían a la piel del monstruo y así lo matarían. El hechizo transcurrió a la perfección y maté al monstruo. Miré hacia el minotauro y él me miró a mí muy enfadado. De repente mugió y de la entrada apareció un ejército de lobos. Antes de que me alcanzasen hice un conjuro y perros de plantas aparecieron del suelo. Los dos bandos comenzaron a luchar. Aprovechando la situación le lancé una flecha al minotauro y se la clavé. De repente aparecieron del lugar de la flecha unos tallos enormes que rodearon el cuerpo del monstruo y éste murió.
BRIGUI, EL FIEL AYUDANTE DE LAFE
Avanzábamos por las oscuras ruinas. Life, de repente, sacó su arco y dijo que si había oído algún ruido. Yo le contesté que no. Avanzamos un poco más y Lafe sacó su arco de nuevo. Me preguntó otra vez la misma pregunta y yo le contesté que seguía sin escucharlo. La elfa alzó los brazos, conjuró una cuerda mágica que se metió entre los matorrales y sacó una humana. Ella nos pidió que rescatásemos a su hijo que estaba en la cuava de un minotauro-¡A ver qué hacía allí!- y Lafe aceptó con una sonrisa.
La mujer nos indicó la cueva y pasadas unas horas caminando en la noche, encontramos aquella caverna. La intrépida elfa decidió entrar y yo le seguí como un perro. Todo se iba transformando en oscuridad y la luz desapareció casi del todo. De repente, una jauría de feroces lobos intentó atacarnos.
Yo le dije a Lafe que siguiera, y ella aceptó.
Narrador Múltiple
ResponderEliminarYo lo li vi todo. En ese parque tan tenebroso se encontraba Manolito matando las ranas de la charca. La policia estaba viendo lo ocurrido pero echaban la vista para otro lado. Yo asombrado y a la vez atemorizado. Ese hombre estaba loco andaba de una forma muy rara siempre lleva un sombrero de paja y mira a la gente de forma siniestra. Yo cuando llegué a mi casa se lo conte a mi parienta y me dijo que ese hobre no sabe a quien ha salido porque toda su familia es buena gente. Me asome por la ventana y allí estaba sentado debajo de ese arbol. Eche el vistazo al otro lado y vi a los vecinos parecian chismorrear porque estaban señalando a Manolito. De repente se me vino ala cabeza mi aparato que me costó trescientos mil euros y se llama el Chismocoptero. Lo cogí y lo puse en la ventana. Saqué el mando adistancia y cogí un bichillo de esos lo puse en marcha. Lo conduje hasta los vecinos. Lo oi todo , estos vecinos no paran de chismorrear. Manolo estaba borracho como una cuba se movió hasta enfrente de mi ventana y me dijo chismoso. Yo salí corriendo pero el corria más y encima por los tejados. Un amigo mio culturista lo cogió y llamó a la policía. En ese momento llegó la policía y lo arrestaron. Lo llevaron a la cárcel Pal-Talego.
Sully:
ResponderEliminarMe dirigí a la ciudad de Liber, yo, Sully. Cuando pasé la gran valla de metal oxidado, que la rodeaba, sentí que había encontrado a Devoy, mi amada amiga, pero de momento desapareció. Recordé que debía de recorrer todas las plazas de aquel lugar, pues la última noticia que había obtenido era que estaba por sus alrededores. Las revisé todas excepto una en menos de tres horas, casí no podía respirar, pero no pensé en eso y me eché a correr hacia la última, una plaza aislada.
Devoy:
Allí estaba Sully, buscandome de nuevo. Realmente sé que debería mostrarme,pero no lo hice. Las dos figuras que se vislumbraban tras un inmenso árbol se aproximaban a mi amigo. El chico permaneció quieto y ellos le empezron a hacer preguntas.
Sully:
-¿Por qué no ha venido ella?- preguntó el de más baja estatura.
-¿Qué?-cuestioné confuso, pero sin nerviosismo.
-No importa quién lo traiga, lo que importa es que lo traiga alguien-explicó una ostentosa voz femenina.
-No sé de qué me estáis hablando-dije yo
sinceramente.
-¿Dónde está la joven arqueóloga que nos tiene que traer la gema?-cuestionó el hombre.
-¿Estáis hablando de Devoy?-dije con un tono de voz que exigía una respuesta.
-Así la llamabas tú ¿verdad? Sully-dijo la la muchacha.
-¿Cómo…?-me había llamado Sully, yo no lo comprendía.
Devoy
-Hola, Sully, te he echado de menos-le interrumpí antes de que pudiese terminar su pregunta. Él se giró y una sonrisa se dibujó en su cara y en la mía también.
-Debo darles esta gema, ¿podrías ayudarme a escapar de aquí?-le rogué a mi amigo en baja voz.
-Por supuesto, si me explicas para que es esa cosa.
-De acuerdo, pero cuando salga de este lugar.
Sully:
Ambos miramos a los extraños. Hice un guiño con el ojo y Devoy se echó a correr al mismo tiempo que yo, un sosiego se habría apoderado de mi de no ser porque estábamos corriendo.
Devoy:
Estábamos huyendo Sully y yo, cuando él dio unos saltos. Yo activé la gema y aparecimos en una especie de inframundo.
Sully:
Aquello parecía un desierto.
-Sully, esto sirve para viajar al espacio que hay entre la vida y la muerte, donde miles de espíritus están errando.
-¿Estamos en ese espacio?
-Sí.
Cuando me volví, después de escuchar esas palabras, vi un alma errante allí. Di un par de pasos hacia atrás y Devoy hizo lo mismo cuando lo vio.
Devoy:
-Tranquilos, muchachos. Nos os haré daño. Solo necesito que ayudéis a este espíritu a volver a la vida.
-¿Es posible?-dudó Sully con cara de impresión.
-Sí. Sólo debéis encontrar al Hombre Encorvado, que os dará la llave de la puerta de salida, pero cuidado, su morada está protegida por miles de peligros. Peligros, que sólo vosotros podéis vencer, siempre que tengáis astucia, agilidad y fuerza.
-Acepto-pacté con aquel espíritu.
-¿Estás loca? No pienso ir-gruñó Sully impresionado por mi reacción-Nos ponen a prueba, si lo conseguimos saldremos de aquí-expliqué.
Sully:
Cedí a ayudar a aquel espíritu. Cuando fui a pedirle información él había desaparecido. Por lo que partimos sin rumbo por aquel lugar. Estuvimos allí un par de días, al menos yo.
Devoy:
Una mañana decidí decirle a Sully que iba a darle su alma,porque él me era my valioso, a aquel hombre a cambio de otra que yo deseaba devolver a la vida. También de informarle de que me había echado atrás porque le quería. Él había desaparecido con la gema.
Sully:
Me largué de allí después de saber lo que planeaba. Algún día la perdonaré al igual que me perdonará ella a mí.
Devoy:
Sin la gema no podía volver, así que debía engañar al Señor Encorvado para que me dejase atravesar las barreras de aquel lugar hacía el mundo de los vivos y hablar con él. Poco después encontré algo muy útil y era imposible que no me saliese todo bien. También vi en un lugar mágico como volvía junto a mi amigo y era más feliz incluso que cuando éramos pequeños.
Gogeta
ResponderEliminar- Quiero unirme a Templarios pero no se como, repetía Gogeta. Tiene una gran experiencia pero no consigue llegar a tener la suficiente. Pasaron los años y consiguió unirse. Luchaba contra los Romanos cuando Toty llegó con más de diez mil unidades que nadie sabe de donde salieron. Todo el mundo creía que eramos solo 50 soldados contra doscientos Romanos. Ganamos gracias a esos soldados que llegaron de una ciudad cercana. Los lideres de Romanos ante el gran poder de Templarios, se rindieron ante ellos. Gogeta consiguió llegar a ser el general. Alatriste, el líder de TEMPL se retiro durante tres meses para reflexionar y buscar al gran comandante que mando a todas esas tropas para ayudarlos. Nombraron a Gogeta el líder. No sabía nada de como funcionaba la alianza y sus estructuras. Decidió dar el cargo de diplomático y ministro a Toty para conseguir la perfección de la alianza.
Kazama
Nunca tuvo un buen pensamiento sobre Gogeta he intento por todos los medios que Gogeta no se hiciera líder de Templarios. Hablo con Alatriste sobre dejarle a Sir_marronazo o a él,el cargo de líder. Alatriste estaba decidido y no cambiaría de idea. No consiguió nada, solo perder el tiempo.
Toty
Estuvo investigando sobre esos soldados que llegaron de la nada. No consiguió nada pero se hizo gran amigo de Gogeta y junto formaron un gran grupo de estrategia que durante tres meses seguido ninguna de las grandes alianzas consiguieron derrotarlos. Se hizo diplomático y ministro de TEMPL. Solo tenía que luchar al lado de Gogeta y de TEMPL para conservar sus dos puestos en la alianza y tenerlo para siempre. También era gran amigo de Alatriste. Alatriste le comento que nunca volvería más y que cuidara de TEMPL. Que ayudara a Gogeta en todo lo que pudiese y a todos los compañeros.
El pasado fin de semana fuimos de camping, para desconectar de nuestros padres. Nos pusimos todos a preparar la comida. Yokitaquad y Yokitabici nos llevaron en sus coches. Cuando llegamos nos pusimos a ordenar las cosas y a montar la tienda de campaña. Yokitatriciclo nos dijo que si nos apetecía dar un paseo por el monte. Entonces aceptamos todos. En el camino vimos una montaña pequeña de altura quince metros de altura. Decidimos subirnos, Cuando llegamos a la cima, Yokitabici se resbaló y cayó a una altura de diez metros encima de una roca. Nos pusimos todos nerviosos , algunos se pusieron a llorar y a gritar -está muerto, está muerto, está muerto...-. Bajamos todos muy rápido. Lo cogimos entre tres personas y nos los llevamos al coche. Cuando lo montamos nos fuimos muy rápido hacia el hospital donde falleció. Nos fuimos todos lamentándonos hacía su casa, donde todos les contamos lo que pasó. Su madre muy dolida cayó desmayada. Cada vez que pasaba por su casa me acordaba de los buenos tiempos que pasaba con él.
ResponderEliminarNarrador múltiple
ResponderEliminarYo
Estábamos en casa cuando de repente se oye un enorme ruido. ¡Parecía una bomba!
Entonces mi amigo Pepe y yo salimos a la calle para ver lo que pasaba. Acto seguido llegaron las autoridades, los equipos sanitarios y los bomberos. Los policías se acercaron hacia nosotros y comenzaron a hacernos preguntas sobre lo sucedido. Nos preguntaron cosas como: ¿Había gente en la calzada? o ¿Sobre que hora ocurrió el siniestro?
Yo le contesté que sucedió sobre las nueve de la noche y que no solía haber mucha gente a esas horas de la noche.
Pepe
Cuando salimos a la calle, vimos más que todo un coche empotrado sobre una farola y algunas personas llorando. Yo no entendía el por qué había ocurrido todo. A lo mejor ocurrió por exceso de velocidad o, por el contrario, el conductor iba bebido. Cuando llegaron los bomberos se ocuparon de las grandes llamas que había sobre el coche empotrado. Todo terminó muy bien y el conductor se recuperó del accidente a los pocos días. Entonces, cuando todo terminó y todos se fueron mi amigo y yo nos metimos en casa y seguimos viendo la película de "La Carrera de la Muerte" que por cierto estaba muy interesante.
De repente, me intentaron atacar dos o tres lobos. Antes de que llegaran a mí les di un fuerte espadazo y los maté. La sangre salió por todos lados y me mojó el cuerpo entero. Por un momento me sentí mal, pero entonces recordé cómo eran las bestias y lo que me querían hacer. Más se abalanzaron sobre mí. Me estaban cubriendo el cuerpo. Yo lancé un grito de socorro, pero nadie me oyó. La imagen de la elfa me vino a la cabeza y pensé que si no podría con unos simples lobos no podría ayudarle con el minotauro Lafe. Me revolqué en el suelo con la esperanza de quitarme los lobos de encima. Al final lo conseguí, pero con varias heridas y rasguños. Rápidamente me lancé hacia un lobo y le clavé mi fuerte espada en el lomo. La espada le atravesó desde el lomo hasta el pecho. Al sacarle la espada se me ocurrió una idea:Dar golpes con la espada a la pared y tirar algunas rocas del techo, pero corría peligro de que me aplastase a mí.
ResponderEliminarAsí lo hice. Aplastó a todos los lobos menos a uno: el jefe de la manada. Un lobo negro gigante con los ojos amarillos. Se lanzó hacia mí y le intenté cortar con mi espada. Pero fallé y la bestia me dio un fuerte mordisco que me arrancó la armadura y parte de la carne del hombro. Yo me retorcí de dolor. Me puse a lanzar escupitajos a las arena del suelo y se formó barro. Yo me preparé detrás del lodo y el monstruo se lanzó hacia mí. Se escurrió y Sólo tuve que clavarle la espada en el costado. Lanzó un fuerte aullido y en ese momento supe que le había vencido.
ResponderEliminarLA MUJER DEL BOSQUE
ResponderEliminarEn el pueblo decían que no había personas que se infiltrasen en las ruinas del demonio. Estaba histérica caminando por la oscuridad debilitada a causa de la luz de la luna, cuando oí unas personas en el bosque. Como soy muy chismosa, les seguí a ver qué hacían. Entonces entraron en los territorios de las ruinas y pensé que serían héroes. Efectivamente, eran héroes. Les pedí que rescataran a mi niño y aceptó la elfa.