jueves, 29 de abril de 2010
el regalo por Adryy
Había una mujer que había permanecido muchos días sentada viendo las aguas turbias cómo subían. El río empezó a subir cada vez más hasta que paró y empezó a descender. El río se iba desbordando e iba haciendo arroyos nuevos y allanando todos los terrenos. Por la noche el río inundó la carretera. Y el río continuaba subiendo. El pantano parecía un mar vacío. Su casa flotante la habían construido para que pudiera aguantar grandes inundaciones pero ya era vieja. La casa estaba aislada y no podía llegar nadie. Los otros se podían ver salvando lo poco que podían. Ahora la casa parecía temblar a su alrededor.Después la casa luchó y se liberó con el esfuerzo del barro y flotaba río abajo. Luego sintió un ruido. Podía ser otra casa, pero era un árbol. Cuando por fin se filtró la luz a través de la lluvia y estaba aún sentada en la cama rígida y helada. La mujer quiso llorar por sí misma. Deslizándose por la cama se puso el chal sobre lo hombros. Mientras preparaba la comida se olvidó de la pantera que también estaba hambrienta. Después de comer volvió a la cama y cogió el rifle. Cuando volvió a despertarse supo de pronto que todo había cambiado. En el porche, roído hasta los huesos estaba lo que había sido un jamón.
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