
Había una vez un rey con una hija que no se quería casar con nadie a no ser con el que le trajera una pluma de oro. Un hombre que vivía en su pueblo se enteró y emprendió el viaje a por esa pluma de oro. El hombre era pobre y cuando iba andando vio algo tirado en el suelo que brillaba mucho. Se agachó a recogerlo y era un anillo de oro y perlas. Cuando fue a probárselo vio que estaba roto. Se pasó un rato y más adelante se encontró con un lobo. Pero él salió corriendo y le dio de lado porque no se fiaba de los lobos. Distraído y corriendo llegó a una montaña en la que estaba un ciego que no podía bajar. El hombre era muy amable y le ayudó a bajar la cuesta . Cuando bajaron el ciego le dijo que el anillo que se había encontrado si lo juntaba podía pedir un deseo. Luego más tarde se encontró con dos hermanos que se dirigían a un palacio para ir a por una poción para curar a sus padres. Se fueron con el hombre porque le pillaba de camino. Cuando los niños se quedaron en el palacio el hombre se encontró a un muchacho que estaba perdido. Estaba acostumbrado a andar siempre solo por el campo. Luego se encontraron una simple puerta que no tenía ni salida ni entrada. Con el anillo pidió el deseo para que se abierta la puerta y al final la abrió con ayuda del anillo. Detrás había una ventana y en esa ventana estaba el espeluznante león de ocho cabezas. El hombre se enfrentó con él pero sabía que no le podría. Más abajo había una espada con un poder: que el que la cogiera era invencible. Mientras que el hombre estaba montado en la cabeza del león, el niño le entregó la espada y le rebanó el cuello. Más adelante había un anciano que estaba mirándolo y le hizo unas cuantas palmas. Las plumas estaban al lado suya y el anciano le dijo que como había sido valiente le entregaría la pluma. Como el anillo se había roto lo juntó y pidió el deseo para que lo llevara al castillo de la princesa. Cuando fue le dio la pluma y la mujer se lanzó a sus brazos . Al día siguiente fue la boda. Formaron una familia y fueron felices y comieron perdices.
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