
Había una vez una niña, que vivía en un campo lejos de la ciudad. Todos los días ella tenía que ir a la ciudad, se tenía que levantar a las 6 de la mañana,ella se pasaba todo el día en la ciudad trabajando muy duro. Sus padres eran mayores y se quedaban en casa. Ella tenía que trabajar mucho para poder alimentar a sus padres. Entonces un día su padre se puso muy enfermo, la niña solo pensaba en trabajar para poder curar a su padre y poder darle de comer. Un día la niña le pidió dinero a la mujer para la que trabajaba, se fue inmediatamente para la farmacia, compró unos medicamentos y se los llevó a su padre. Cuando llegó a su casa se los dio. Al día siguiente ella se fue a trabajar y cuando volvió a su casa su padre estaba haciendo sillas de madera, como antes de ponerse enfermo hacía, para luego poder venderlas.
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