
Había una vez un país que era muy raro. Hacían todo al revés. Andaban al revés: ponían las manos en el suelo y los pies encima. Por la mañana cenaban, al mediodía merendaban, por la tarde comían y por la noche desayunaban. Se levantaban por la noche y se acostaban por la mañana.Un día, un niño llamado Manolo se fue a cazar. En vez de disparar con las manos lo hacía con los pies. En vez de apuntar, desapuntaba. De esta manera no había manera de dar a nada.
Regresó a su casa y su madre, en vez de limpiar los platos, estaba ensuciándolos con los restos de comida de la noche anterior. Una noche se despertó su madre y fue al cuarto de baño, en vez de peinarse se despeinaba.El agua de la ducha salía del suelo y la cañería estaba en el techo, por ello se inundaba el cuarto de baño. Cuando esto pasaba, en vez de recoger el agua la dejaban para lavar la ropa.Cuando al niño se le rompían los pantalones su madre no se los cocía sino que se los rompía más, para que fuesen más frescos.
No dormían acostados en la cama , ellos tenían la costumbre de dormir sentados en el filo de ella. Los jóvenes preferían casarse con gente mayor, porque a las chicas/os los encontraban muy aburridos. Los anillos los llevaban en los pies y los calcetines en las manos. En vez de sacar de paseo al perro, ellos sacaban al hijo con la correa del perro.
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