
Una mañana de Octubre María se levantaba para llevar a sus dos hijas a la escuela. Ella tenía tres hijos, dos niñas de tres y nueve años y un niño de un año y medio. Mientras le preparaba el desayuno a sus hijas ella miraba por la ventana al cielo viendo volar a los pájaros y escuchando las discusiones que siempre tenían sus hijas sobre quién se comía la magdalena o la tostada.
Cuando llegó a casa depués de llevar a sus hijas al colegio empezó a hacer las cosas de la casa intentando no despertar a su hijo pequeño para que no llorase. Cuando terminó las tareas del hogar fue a despertar a su pequeño, él siempre le echaba una sonrisa a su madre cuando la veía. María llevó a su hijo a la casa de su abuela para que se distrajera y así ella tendría un rato para salir a comprar comida para la cena ya que hoy era su aniversario de 25 años con su marido.
Ya era tarde, casi la hora de llegada de su marido, así que María llevó a sus hijos a la casa de su hermana. María terminó la cena, puso la mesa con velas y una exquisita cena, mientras ella se miraba al espejo escuchó la puerta de su casa.
María ilusionada bajó a saludar a su marido y a preguntarle cómo le había ido el día y que ella le extañaba cada vez que él no estaba a su lado pero el violento marido la saludó con una bofetada en la cara y con numerosos insultos. Ella sabía que él tenía un mal día y que siempre que se enfadaba lo pagaba con ella y María ya estaba harta así que fue y denunció a su marido porque no fue solamente una vez la que él le pegaba sino varias veces. María se divorció de su marido y vivió feliz con sus tres hijos.
Valeria Vioque Cecilia..!
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