Érase una vez un chico y una chica llamados Juan y Maite.
Eran muy buenos amigos y un día cuando Juan ganó la copa de fútbol
Maite le enseñó una gran sonrisa y le dio un beso.
Entonces a Juan le gustó tanto el beso que con cada logro que conseguía Maite le daba un beso en competiciones ganadas; aprobaba exámenes, le felicitaban... etc.
Hasta que un día Maite se cansó de dárselos y no les daba más.
Después de un rato Juan se la llevó aun callejón y le pegó.
La chica asustada le dijo que sí a todo.
Ella no quería decirle nada a sus padres por miedo a que Juan le pegara otra vez.
Pero un día se atrevió a contárselo a sus padres, lo denunciaron y la justicia metió a Juan en un centro de menores.
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la historia es impresionante muy bien echo
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