
Hacía mucho tiempo que su sonrisa no estaba en su cara porque su marido no la quería. Cada vez que se miraba al espejo ella se sentía sucia al recordar que su marido la violaba...Sus hijos eran muy violentos porque siempre veían la violencia de su casa y ellos pegaban a la gente y no tenían amigos...
Ella nunca tuvo el valor de denunciar lo que pasaba en su casa por miedo a que la matasen...
Pasó el tiempo, todo siguió igual y un día, cuando ella volvió de trabajar, él estaba borracho; la estaba esperando, todo lo que pasó fue bajo los efectos del alcohol y al final la mató...Él al día siguiente al darse cuenta de lo que hizo se ahorcó y sus pobres hijos entraron en una depresión. Al cabo de los años ellos aprendieron que la violencia no sirve para nada, solo para hacer daño a la gente que se quiere...
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